Entrevista con el Juez Daniel Obligado. ESMA: Primer Fallo por delitos sexuales.

Fueron condenados Jorge “Tigre” Acosta y Alberto “Gato” González por abusos y violaciones contra tres mujeres que estuvieron secuestradas en ese centro clandestino de detención. Los hechos fueron considerados crímenes de lesa humanidad, pero pasaron décadas hasta que pudieron investigarse como delitos autónomos al de torturas. Dialogamos con el Juez Daniel Obligado. Podés escuchar la entrevista acá.

El Tribunal Oral Federal 5 condenó a dos ex marinos que operaron en el ámbito de la Escuela de Mecánica de la Armada por ejercer violencia sexual contra tres mujeres secuestradas que estuvieron privadas ilegalmente de la libertad en ese centro clandestino de detención durante la última dictadura cívico militar.

El ex oficial de inteligencia Alberto “Gato” González fue condenado a 20 años de prisión y el jefe de la Sección Inteligencia del Grupo de Tareas 3.3.2 Jorge “Tigre” Acosta a 24 años, por ser responsables de los delitos de abusos y violaciones sexuales en perjuicio de Silvia Labayrú, Mabel Zanta y María Rosa Paredes, quienes permanecieron secuestradas entre 1977 y 1978. Los hechos fueron considerados crímenes de lesa humanidad, pero pasaron décadas hasta que pudieron investigarse como delitos específicos, autónomos del delito de imposición de torturas al que eran sometidas todas las personas que eran llevadas allí.

Los delitos sexuales cometidos en la ESMA eran conocidos. Fueron narrados ante tribunales orales por quienes los habían sufrido. Muchas veces esa exposición implicó que sean revictimizadas. Hasta ahora, ninguna de las sentencias dictadas en esta megacausa había reflejado aquellas acusaciones.

En la causa conocida como “ESMA unificada” muchas mujeres relataron la violencia sexual a la que eran sometidas ellas y sus compañeras desaparecidas. El Ministerio Público Fiscal solicitó ampliar la acusación para imputar a los acusados delitos contra la integridad sexual y, en particular, insistimos en que Acosta debía ser condenado por ese delito. Sin embargo, el Tribunal Oral Federal nº 5 no resolvió el planteo y por eso recurrimos ante la Cámara Federal de Casación Penal para que subsane este error. Fue así, entonces, como llegamos a este juicio iniciado en octubre de 2020 y finalizado este mes donde por primera vez se juzgó y sancionó adecuadamente la violencia sexual aplicada en la ESMA. 

En el juicio que acaba de terminar se caracterizaron los hechos como delitos de lesa humanidad, los diferenciaron de la imposición de torturas y se comprobó que ocurrieron tanto dentro de la ESMA como en lugares fuera del centro clandestino. En el caso de una de las víctimas, también fueron cometidos durante los controles de su “libertad vigilada”, en 1980.

Poner la palabra ante un tribunal implica exponer las marcas que quiso dejar la dictadura: también las de un poder patriarcal y misógino. Hoy las condiciones y las luchas sociales son distintas. Hoy podemos escuchar con atención y seguir sosteniendo memoria, verdad y justicia.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s